lunes, 18 de agosto de 2008

Ser Maestra no es sencillo

Todo mundo cree que ser Maestra es el trabajo más sencillo, "claro, solo juegan medio dia con los niños y ya". Esa frase la he escuchado miles de veces.

Pero en realidad uno no sabe lo que es Ser Maestra, hasta que pasa toda la mañana con los chikitos, poniendo tareas, calificando trabajos, manteniendo el orden, curando golpes, dando besos y abrazos, secando lágrimas, tomar las manos para lograr un trazo correcto, escuchar las quejas, detener peleas, evitar caídas, limpiar desastres, repartir material, darse a entender en el momento de la clase, pedir silencio a cada momento, etc, etc, etc.


Ser Maestra, es ser mamá de medio tiempo, rogando a Dios más paciencia para no equivocarse, dando amor a quienes talvez nunca han escuchado un "te amo", tomando las manos de quienes nunca habian tomado un lápiz, y dar sonrisas aunque por dentro estemos muriendo.


Ser Maestra, es difícil, muy complicado, y lo más cansado que uno puede imaginar. Pero todo esto no le quita la belleza a la vida, la emoción al ver correr 22 chiquitos hacia uno; esperando en la puerta del colegio a la Maestra, para darle un abrazo y ayudarle con sus cosas. La satisfacción de saber que estoy contribuyendo con la eduacación de mi país, la alegría al ver sus manitas escribiendo lo que escuchan de mis labios, y las lágrimas que trato de detener al ver mi pared repleta de tarjetas hechas por sus propias manos.


Ser Maestra no es sencillo, pero no me arrepiendo de serlo, porque esas 22 caritas sonrientes, son mi fuerza para dar todo de mí, y es más que suficiente para estallar mi corazón en abundante felicidad.

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